Técnica
Algunas cuestiones sobre el perfeccionamiento del dominio de la técnica en los halterófilos
Resumen en español de Tyazhelaya Atletika. Ezhegodnik 1982 (Moscú: Fizkultura i Sport, 1982), pp. 24–26: el texto es una paráfrasis, no una traducción.
El problema
- La técnica decide en qué medida el levantador convierte la fuerza en el levantamiento. Las habilidades bien automatizadas hacen que las actuaciones sean fiables, lo que importa sobre todo en las competiciones por equipos.
- La técnica sigue descuidada. El entrenador estatal de la URSS Yu. A. Sandalov señaló que el 17% de los participantes en la VII Espartaquiada de los Pueblos de la URSS puntuaron cero, y lo atribuyó a una preparación técnica débil. El autor añade dos causas: los entrenadores que persiguen la fuerza y el volumen, y cuestiones básicas de la preparación técnica aún sin resolver.
Dos nociones distintas
- El perfeccionamiento de la técnica se refiere a su evolución histórica, que siguió dos vías. (a) La coordinación muscular antes del descenso bajo la barra mejoró; la secuencia es ahora músculos grandes, luego medianos, luego pequeños, y se establecieron las trayectorias de la barra y el ritmo. (b) El descenso se hizo más profundo, desde la posición de potencia, pasando por la diagonal y el tijera, hasta la sentadilla. Esa segunda vía está ya agotada.
- Direcciones futuras: mejor control del movimiento, ligado a las cualidades físicas y los rasgos individuales, y mayor velocidad en cada parte de los levantamientos. Las reservas son grandes: los levantadores avanzados usan hoy el 55–60% de su fuerza estática en el tirón, frente al 40% de hace quince años. La fuerza estática y la dinámica correlacionan en 0.822 con pesos del 80% (Yu. V. Verjoshanski, 1977).
- El perfeccionamiento en la técnica se refiere al dominio del deportista del modelo racional vigente. Depende del entrenador y debe anticipar hacia dónde evoluciona la técnica. Este es hoy el eslabón más débil, porque carece de metodología.
Qué incluye la técnica
- La técnica es más que la biomecánica externa. Incluye también los componentes motores y mentales del control del movimiento (D. D. Donskói; V. M. Diachkov).
- Motor: el equilibrio de las cualidades físicas y la coordinación, es decir, el uso racional de las cualidades dominantes y de las fuerzas de inercia (N. A. Bernstein). La habilidad clave es ajustar el esfuerzo a la barra; V. S. Farfel (1963) la llamó lo principal que se exige a un levantador.
- Mental: recibir información de retorno, procesarla conscientemente y corregir el movimiento (P. K. Anojin; Bernstein; Farfel; A. Ts. Puni).
- Fuentes de información: el rango de movimiento se mantiene constante mientras el esfuerzo varía deprisa y ampliamente. Farfel et al. (1975) hallaron que el esfuerzo estático lo controlan los receptores cutáneos y los órganos tendinosos de Golgi, con los receptores articulares añadidos para el esfuerzo dinámico. En la halterofilia, eso significa las palmas, las plantas de los pies, y los tendones y las articulaciones.
Experimentos (Maestros del Deporte)
- Estático: los levantadores ejercieron un tirón máximo en un dinamómetro (con el agarre sujeto), y luego intentaron reproducir el 50%, el 25% y el 75% de él. Los errores alcanzaron el 100% o más.
- Dinámico: tirones colgados sobre una plataforma dinamográfica al máximo, y luego al 50%, 25% y 75%. Los errores fueron algo menores pero seguían siendo muy grandes.
- Arrancada de competición sobre la plataforma: la fuerza se mantuvo constante cualquiera que fuese el peso, y solo la altura y la velocidad de la barra bajaron al aumentar el peso. Los levantadores, por tanto, no pueden ajustar el esfuerzo a la carga. Con pesos de apertura más ligeros la barra se mueve demasiado deprisa y perturba el descenso bajo la barra, lo que explica los fallos con pesos fáciles, típicamente perder la barra detrás de la cabeza en la arrancada.
Recomendación
El fallo está en los métodos de entrenamiento: la retroalimentación propioceptiva es incompleta y poco consciente. Los entrenadores deberían entrenar la sensibilidad muscular y complementarla con lecturas de dinamómetro y dinamógrafo. Esto debería mejorar tanto los resultados como la fiabilidad.